Chicho Sibilio

El diario SPORT tuvo el privilegio de reunir a tres mitos del basket del Barcelona: Epi, Nacho Solozábal y Chicho Sibilio.

Epi, Solozábal y Sibilio: Ellos fueron el primer tridente

Ignacio Solozábal Igartua (Barcelona 8-1-1958), Juan Antonio San Epifanio Ruiz (Zaragoza 12-6-1959) y Cándido Antonio Sibilio Hughes (San Cristobal, República Dominicana 3-10-1958). Tres nombres propios con un nexo común: el FC Barcelona. Los colores azulgrana unieron en edad junior las carreras de tres jugadores que acabarían convirtiéndose, junto a otros nombres propios, en santo y seña de una etapa sin la cuál no se puede entender la historia del baloncesto barcelonista.

Nacho y Epi residen en Barcelona. Tras retirarse nunca han dejado la vinculación con el baloncesto. El primero imparte sus conocimientos en diversos campus, colabora con la Federación Catalana y ejerce de comentarista para TV y SPORT. El segundo trabaja en diversos frentes. Chicho, en cambio, reside en su República Dominicana natal donde, entre otras cosas, asesora al gobierno de su país en temas deportivos. Suele venir a Barcelona en algunas ocasiones. Y en una de ellas accedió a la petición de SPORT de reunirse con sus excompañeros y amigos para recordar viejos tiempos. Incluso se atrevió a volver a coger un balón y lanzar a canasta. Son los tres ‘mosqueteros’ del baloncesto azulgrana.

Epi, Nacho Solozábal y Chicho Sibilio

Epi, Nacho Solozábal y Chicho Sibilio

¿Cuánto hacía que no os reuníais los tres juntos?

Epi: Pues mira estábamos hablando hace un rato de ello. Creemos que hace diez años más o menos en el homenaje que se hizo a Nacho en el Palau con la retirada de la camiseta. Creo que sí ¿no?

Solozábal: Sí, sí desde entonces por que, sobre todo, Chicho está fuera y es difícil. Con Epi nos vemos más

Sibilio: Es que yo me he vuelto un campesino (risas). Me gusta estar más en Santo Domingo.

¿Pero estáis en contacto normalmente?

Sibilio: No porque le negué a Epi la solicitud de Facebook (risas).

Solozábal: Con él sí pero con Chicho menos por que yo no estoy en Facebook. Eso sí ya estoy en Whatsapp. Me estoy modernizando muchísimo.

Epi: De todas maneras hay una cosa muy importante. Aunque el contacto no sea fluido por que tú obviamente tienes contacto fluido con la gente cercana a ti ya sea la familia o amigos que tienes a tu lado, cuando te ves es como si fuera la primera vez.

Solozábal: La verdad es que la relación siempre ha sido muy buena y estoy muy contento de que Chicho esté aquí con nosotros. Nos iremos a cenar con más gente con Manolo Flores, con Perico Ansa, con Miguelito López Abril, con Estrada, con Bové, Vendrell. En definitiva gente de nuestra época. Y estará muy bien. Por que no es sólo recordar si no tenerlo cerca está muy bien.

Sibilio: Yo creo que es bonito. Una sensación diferente a la que tienes si te ves constantemente. Tienes ganas de verlos. Nos faltará Juanito (De la Cruz) que está en Costa Rica. Bueno creo que estaba ahora en Cuba de vacaciones.

Epi y Solozábal fueron los testigos de cómo Sibilio volvía a tirar a canasta años después

¿Cómo son ahora vuestras vidas?

Sibilio: La mia muy tranquila. Muy de campo, reposada, contemplativa. Y entrenando con niños de béisbol. ¿Pisar una cancha de basket desde que me retiré? Pisarla sí. Lo que no había vuelto es a jugar. En mi país entrenaba vestido pero no tocaba la pelota.

Solozábal: La mía es de estar muy metida en el basket. Tengo aquí mismo en el Pabellón de la Nova Icaria la Escuela de basket, colaboró con TV3, con SPORT, con la Federación Catalana. En definitiva muy liado con el baloncesto.

Epi: Yo creo que la vida de cada uno es cambiante según los momentos. Tuvimos una etapa maravillosa como jugadores que la disfrutamos tanto en el Barça como en la selección. Esa etapa se acaba y cada uno hace o lo que ha podido conseguir o lo que mejor le puede ir. De una manera u otra todos somos felices con lo que hacemos y eso es lo importante.

Epi y Nacho viven de cerca la actualidad del Barça de basket. ¿Chicho Sibilio la ha seguido desde la distancia?

Sibilio: Muy poco por que desde que estoy en Santo Domingo me dedico más al béisbol, a verlo. Yo empecé a jugar a béisbol antes que a baloncesto. Y es más difícil seguir el baloncesto desde la distancia. ¿El béisbol? Sólo lo veo. Deporte no hago nada. ¿Curioso? No. Es como dijo Epi, son etapas. Yo entendí en un momento dado que terminé como jugador. ¿Entrenador? Sí me gusta, pero más entrenar a los niños que a los grandes. Es decir me gusta un basket más formativo que competitivo.

Epi, Chicho Sibilio y Nacho Solozábal

Epi, Chicho Sibilio y Nacho Solozábal

Nos gustaría que cada uno hablara de los otros dos. ¿Cómo eran como jugadores y compañeros?

Epi: Estos dos eran insoportables (risas). Pero lo que pasa es que el resto éramos muy buenos tíos y entonces los aguantábamos. En serio. La verdad es que los dos son fantásticos. Tuvimos la suerte de tener un equipo maravilloso. No sólo como deportistas si no como personas. Además yo creo que conseguíamos más éxitos cuantas más personas inteligentes teníamos en el equipo. Por lo menos personas que tenían muy claras las cosas en su vida.

Sibilio: Yo tuve una suerte enorme al llegar a España. Desde júnior hasta al primer equipo del Barça la calidad humana que encontré fue maravillosa. La acogida que me dieron desde entonces fue enorme. El cariño que me dieron todos los compañeros. Epi. Nacho, De la Cruz, Perico Ansa. Yo creo que por eso volver a Barcelona es volver a recordar mi infancia, mi juventud. Mi época dorada.

Solozábal: Había buen ambiente. Y un factor muy importante que ahora es más difícil que se dé. Y son los años que estuvimos juntos. Es evidente que los años también pueden provocar roces y malos entendidos. Pero por otra parte si lo llevas bien creo que hace que seas mucho más cercano y conozcas las virtudes y los defectos de todos. Y es más más fácil que tengas objetivos comunes. Yo creo que esto fue una cosa muy importante en nuestra época. Y el ambiente era muy bueno.

El basket ha cambiado mucho. ¿Para bien o para mal?

Epi: Es evidente. Para bien en cuanto que la calidad de los jugadores es mayor, en cuanto al físico. Para mal en el hecho de que el espectáculo tal vez ha perdido en lo que nos gustaría. Hay mucho físico y eso al final se traduce en que hay menos espectáculo.

Sibilio: El basket ha cambiado técnicamente. Indiscutiblemente se ha ido a buscar ahora un jugador más robótico, más fuerte, más atlético. No de tanta calidad. Se ha convertido en un baloncesto de dos o tres jugadores y nueve especialistas. Es decir, antes todos teníamos que hacer un poco de todo por lo que el jugador debía tener más calidad en sí y estar más preparado. Y el cambio ha sido especialmente en el tema físico.

Solozábal: En el deporte en general, quizá por que la raza ha cambiado, todo es mucho más físico. Pero ha cambiado siempre a mejor. Yo pienso, o quiero creer, que la vida siempre cambia a mejor. Por lo tanto el basket que ahora es cierto que es más físico pero también tiene un buen nivel. Por lo tanto los jugadores que ahora juegan son de un gran nivel. Yo creo que ahora el baloncesto es mejor.

Habéis hablado de vuestra convivencia durante muchos años como grupo. Ahora los jugadores cambian más de equipo y quizás es más difícil identificarse con ellos…

Epi: Yo eso no lo he vivido por que tuve la gran suerte de estar con algunos jugadores durante mucho tiempo, que es lo que hacía que el grupo fuera cada vez más fuerte. Pero imagino que si la rotación del equipo es muy grande y cada año tienes siete compañeros diferentes es más complicado, imagino, lograr esa unión.

Sibilio: Yo creo que el espectador tiene que adaptarse a los tiempos. Ahora es muy difícil encontrar un equipo como aquel Barcelona con jugadores que venían juntos desde la época junior y que estuvieran 13 o 14 años juntos. Ahora si tu tienes una cierta calidad ahí está el ojeador de la NBA. Ahora todo es más abierto. No puedes decir: yo sólo puedo jugar en España. Tienes quince o dieciséis países donde puedes jugar. Eso va en detrimento de la cantera por que es más fácil ir a buscar un jugador bueno con un cheque en la mano. Repito, pienso que el espectador o el socio del club tiene que acostumbrarse a ver sus colores. No el tipo de jugador concreto. Tienen que adaptarse a los nuevos tiempos.

Solozábal: Está claro que los tiempos han cambiado y ahora que un jugador esté muchos años en un equipo es muy difícil por que si tienen calidad se van a la NBA e incluso a las ligas universitarias. No obstante si haces un repaso de los equipos que son capaces de conseguir títulos, muchas veces son equipos que tienen, como yo le llamo, un núcleo duro. Como mínimo tiene tres o cuatro jugadores que permanecen en ese equipo y luego se van incorporando otros. No es fácil que un equipo gane títulos y que durante dos años vayan cambiando siete u ocho jugadores. Pienso en el mismo Barça de Xavi Pascual de hace unos años, del Madrid, CSKA, Olympiacos. Si que es verdad que van rotando jugadores pero tienen cuatro o cinco que permanecen estables.

Chicho, ¿qué significó para ti el Barça?

Sibilio: Es prácticamente mi vida. Es mi juventud. Yo llegué al Barça con 17 años y me fui con casi 30.

Solozábal: Chicho entró en júniors, nosotros estábamos antes, nos retiramos en el Barça. Ha sido nuestra casa. Nos formamos allí. Quieras o no, aunque suene a tópico también lo es a nivel personal por que acumulas unas vivencias que las tienes allí, no las tienes en otro sitio. Muchas horas en el Palau. Fue un aprendizaje enorme del que yo, particularmente estoy encantado.

Epi: Yo entré a los 15 años y me fui a los 36. Evidentemente fue mi casa y es mi casa por que, aunque soy aragonés, soy adoptivo de aquí, las vivencias, soy socio del club. Es algo muy fuerte en tus sentimientos.

¿Un recuerdo que guardéis especialmente de esa carrera?

Epi: ¿Tiene que ser malo o bueno? (risas). Yo malos no recuerdo ninguno, lo digo por si vosotros queréis buscar en la hemeroteca. Evidentemente todo lo que sean los títulos. Yo recuerdo muy bien, con mucho cariño la primera Copa del Rey que ganamos que fue en el año 1978 en Zaragoza. Sobre todo por que el rival era el Madrid que en ese momento arrasaba tanto en la Liga como en la Copa de Europa. Ese triunfo significó meter el pie ahí en la rendija para conseguir tener más confianza y conseguir luego más éxitos.

Sibilio: Para mí Grenoble. Ese título de la Recopa vino a sacarme dos espinas, de las dos competiciones anteriores. Esa final es la que vuelve a devolverme la confianza.

Solozábal: De malos momentos no me acuerdo y como tengo buena memoria seguro que no he tenido ninguno. Y de buenos los que han dicho ellos y yo añadiría la primera final de liga que ganamos en Oviedo que entonces era a partido único, en un ambiente muy hostil. Entonces en el Madrid jugaba Delibasic. Pero aparte de los éxitos puntuales yo cuando miro un poco para atrás de lo que me acuerdo es de la trayectoria, del global. Por que creo que fue un momento importante del basket del Barça y hubo un cambio, no sé si generacional, en el que cuando llegamos el que dominaba aquí fundamentalmente era el Madrid y gente como nosotros y resto de jugadores que pasaron fuimos capaces de lograr en aquel momento invertir la tendencia. De pasar a ser que fuera el Madrid el que siempre ganara a igualarlos y después a superarlos. Y este, digamos, golpe sobre la mesa para decir aquí estamos nosotros fue el momento o los momentos con los que me quedo.

FC Barcelona Baloncesto década de los 80s

FC Barcelona Baloncesto década de los 80s

Ahora que ya ha pasado el tiempo podríais explicar si algún os peleasteis o hubo alguna riña entre vosotros.

Epi: Y no lo recuerdo (sonrisas). Seguramente habría alguna vez alguna tontería. Por que cuando estás sobre una cancha de basket a veces hay alguien que te puede dar un golpe de más o de menos, un pronto. Seguro que de esos ha habido que no recuerdo. Pero luego en el vestuario llegaba la clásica palmada en la espalda, el comentario. Y todo olvidado.

Sibilio: Yo creo que ese equipo del 76 al 89 que es cuando yo estuve se convirtió en una familia. Y en una familia pasa de todo. Y no conozco ninguna familia que no se haya discutido. Indiscutiblemente luego, como dice Epi, viene la reconciliación que es mucho más bonita.

Solozábal: Ellos no pueden haber estado nunca enfadados conmigo por que siempre les pasaba todos los balones (risas).

Habéis mencionado los clásicos contra el Madrid. ¿Alguno especialmente intenso que recordéis, algún jugador con el que tuvisteis vuestros más y menos?

Epi: Recuerdo la final de liga ante el Madrid de Petrović. Fue una final muy caliente. Veníamos con muchas ganas de ganarle al Madrid en el partido definitivo. Y ese partido ante el rival de siempre fue importante.

Sibilio: Yo me voy más por como dijo Nacho. Era más importante la hegemonía que tenía el Madrid cuando nosotros llegamos. Recuerdo, por ejemplo, antes de que yo empezara a jugar que el Barça perdió en la pista del Madrid por sesenta puntos. Yo voy más por ahí. La importancia es esa: de tener un equipo capaz de revertir la situación y en una década ser capaces de superar a ese equipo que tenía la hegemonía. Eso para mí es más importante que centrarme en un partido concreto.

Solozábal: Es cierto y estoy de acuerdo. Pero yo me quedo con ese partido en Oviedo, por que era una final a un partido, intenso, y sobre todo por el ambiente y el simbolismo que comportaba ganar. Luego la liga de Petrović que parecía que el Madrid ganaría fácil y al final forzamos el quinto partido en el Palau y les pudimos ganar. Son situaciones puntuales que recuerdas. Pero, en general, me quedo con la trayectoria.

Sibilio: ¡Ah! Y no hay que olvidar el triple de Nacho en la final de la Copa del Rey en Valladolid.

Solozábal: (Risas) Ese lo sacan tantas veces por televisión que me daba cosa recordarlo. Y sí es cierto me entregó el trofeo tras el partido el presidente de la comunidad José María Aznar.

Chicho Sibilio, Nacho Solozábal y Epi

Chicho Sibilio, Nacho Solozábal y Epi

¿Y los jugadores del Madrid con los que teníais mayor rivalidad?

Solozábal: Los clásicos. En aquella época eran los Corbalán. Llorente, Iturriaga, Romay, Fernando Martín, su hermano Antonio luego. Lo que pasa es que luego había una relación muy cordial y todavía la hay. Nos veíamos muchas veces en la selección que servía para limar problemas que podían haber existido. Y ahora queda una muy buena relación con ellos.

Sibilio: Yo creo que había una calidad humana por encima de los colores. Eso y que la selección entonces se formaba, básicamente con jugadores de los dos grupos. Los diez primeros jugadores eran cinco del Madrid y cinco del Barcelona. Y aunque hubiesen roces durante la temporada cuando llegábamos a la selección la camaradería era total. Eso hizo que se creara una amistad que ha seguido. Yo por ejemplo sigo bastante en contacto con Fernando Romay.

Epi: La rivalidad era a nivel de equipo pero yo la veía más a nivel individual. Y yo he tenido muchísima con el Madrid. Empecé con Brabender y luego Iturriaga, Delibasic, Biriukov, Santos, etc y posiblemente me olvido de nombres. Había que estar siempre al cien por cien. Pero lo que dicen ellos cuando luego nos juntábamos en la selección o fuera de las pistas, no había ningún problema.

Cambiemos de tercio. ¿Qué relación teníais con Josep Lluís Núñez?

Epi: Pues muy buena. La verdad es que en mi caso sensacional, no había ningún problema. Era una evidencia que estábamos en un club de fútbol y que eso era lo más importante para el presidente y la junta directiva pero se tenía una especial dedicación hacia baloncesto. Yo creo que muy bien.

Sibilio: Mi relación con Núñez fue normal hasta un día.

Solozábal: Tengo que decir lo mismo que Chicho. Fue una relación normal hasta que mi salida no fue todo lo buena que debía ser. No fueron momentos buenos para nadie.

Definid a los otros dos protagonistas de este reportaje con una palabra.

Epi: Chicho como jugador era técnica y Nacho inteligencia. Como personas son gente con muchos valores con las que he tenido la fortuna de compartir muchas cosas.

Sibilio: De Epi diría intensidad y tenacidad. De Nacho honestidad.

Solozábal: De Epi diría que era un líder y de Chicho que era un genio.

Chicho Sibilio, Nacho Solozábal y Epi

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